Tips para responder dudas de sexualidad a los niños

“Llega Juanita de cinco años y le pregunta su mamá, ‘¿qué es pene?’ Ya te imaginarás a la mamá toda nerviosa sin saber qué contestar, en eso se acuerda un poco de lo que le habían enseñado en la secundaria y tratando de adaptar esa información a la edad de su nena, le dice: ‘Mira, se trata de una parte del hombre que… ¿cómo te diré?… bueno… ejem… tiene… tiene entre las piernas… es como una manguerita y bueno, sirve para hacer pipí… y para… para… hacer niños…¿Me entendiste?… ¿Por qué me lo preguntas?…’ ‘Es que en mi clase de religión la profesora nos dijo que teníamos que rezar para que el alma de los muertos no pene.” (Chiste popular)

 

¿Qué debemos hacer si alguna vez nuestro hijo nos pregunta sobre sexualidad? En primer lugar es importante conservar la calma, si notas que existe cierto nerviosismo en tu cuerpo, no te recrimines, piensa que es natural que reacciones de esa manera, la mayoría de nosotros en nuestra historia infantil, jamás contamos con un modelo de comunicación efectiva que haya abordado de una manera adecuada esta situación. Por lo tanto, seguramente en los primeros intentos, no saldrá como quisieras, pero recuerda que la práctica hace al maestro y entre más práctica tengas seguro que dominarás con mayor maestría el arte de comunicarte sobre temas sexuales con tus hijos.

En segundo lugar, indaga la razón por la que te pregunta esto, es importante que cuides la forma de hacerlo, porque una cosa es cuestionarle a grito abierto “¿Por qué me lo preguntas?” o plantear la misma pregunta acompañada de un gesto de desaprobación o acusación, que averiguar con verdadero interés el origen de su duda, ya que de esta manera estaremos enviando un mensaje de “me interesa lo que me dices”, y por otro lado exploraremos si alrededor de mi hijo hay informantes que le estén mostrando material o información inadecuada para su desarrollo psicosexual. O tal vez, de manera casual haya visto o escuchado algo, ya sea en algún medio de comunicación o en alguna conversación que escuchó de pasada. Como te darás cuenta, esta misma pregunta puede tener dos connotaciones, una la razón de su inquietud, pero de igual modo la fuente de su pregunta.

Tal vez con esta primera pregunta incluso descubras hasta dónde sabe el niño sobre el tema y por lo tanto, qué es lo quiere saber o está preparado para escuchar. Pero de no ser así, puedes plantear la siguiente cuestión: “¿Tú qué crees que es?”. Regularmente los niños te pueden contestar que no lo saben, entonces existe una pregunta mágica que es como una especie de truco que permite abrir la temática y hacer que el pequeño se esfuerce un poco más en su respuesta: “Yo sé que no lo sabes, pero ¿qué te imaginas?” o puedes usar recursos como el que te lo dibuje o te lo moldee con algún material. Este tercer paso tiene diferentes ventajas, una de ellas es que no te precipitas a contestar algo que a lo mejor no es lo que te estaba preguntando el pequeño.

Saber el nivel de información que tiene el niño hace que tengas más elementos para saber qué es de lo que le vas hablar, por ejemplo, ante el tema de orientación sexual si tú le preguntas qué es para él ser gay o lesbiana, y te dice “son maricones” o “son marimachas”, ya sabrás de antemano que está siendo discriminatorio y que seguro eso lo ha escuchado en varias ocasiones. Podrías entonces indagar un poco más, pero de igual forma en ese momento ya tendrías elementos para hacer tu intervención.

Entonces el siguiente paso consiste en hacer reflejos simples, es decir, dar una breve devolución usando otras palabras sin que se pierda el sentido del mensaje, a modo de resumen, para verificar si lo que te acaba de comunicar lo entendiste de la misma forma. Usando el mismo ejemplo:

—Entonces, para ti ser gay es ser maricón (reflejo).

—Si.

—¿Qué es ser maricón? (explorando el significado).

—Pues que le gustan los hombres.

—Entonces, si le gustan los hombres es un maricón (reflejo).

—Si.

En esta etapa es importante señalar que debemos evitar a toda costa enjuiciar, reprender o juzgar. Cabe mencionar que en la educación sexual lo más importante es crear una actitud de tolerancia y respeto a las diferencias. Por lo tanto, cuando escuchamos este tipo de comentarios, debemos hacer una pequeña intervención para abordar el tema del valor al respeto de los otros:

—¿Dónde has escuchado que les dicen maricones?

—En la escuela, mis amigos le dicen así a un compañero del salón.

—Mira, ser gay es una condición humana como hay muchas más y efectivamente es cuando a una persona le gusta otra persona de su mismo sexo, por ejemplo que un hombre se sienta atraído por otro hombre o una mujer por otra mujer. La palabra maricón es usada para ofender a los demás, muchas personas la utilizan para nombrar a los gay o para lastimar a otras personas aunque no sean gay. Por lo tanto, yo te sugiero que no la uses, pues es importante respetar a los demás aunque sean diferentes a nosotros y que no permitas que tus amigos sigan ofendiendo a ese compañero. No seas cómplice del maltrato.

Con esta intervención le estás explicando de manera clara lo que es el término gay, pero además también estás interviniendo para evitar el bullying escolar haciendo uso de un valor como lo es el respeto a las diferencias. Pero vale la pena decir que no solo se trata de explicar, sino también de que tu discurso esté en congruencia con tus actos. Si de pronto te escucha hablar despectivamente de los gays haciendo uso de palabras ofensivas, será poco creíble lo que les estés transmitiendo. Como ya lo hemos mencionado, será necesario en mucha ocasiones hacer una revisión de nuestra propia historia sexual, descubrir nuestros propios atores, demonios e ideas erróneas sobre la sexualidad.

Una vez ya explicado el punto, le planteamos al pequeño si aún le queda una duda, en caso afirmativo nuevamente lo escuchamos y seguimos el mismo método:

  1. Escuchar atentamente y sin prejuicios.
  2. Indagar el origen de la pregunta.
  3. Regresar la pregunta “¿tú que imaginas que es…?”.
  4. Analizar la pregunta ¿qué quiere saber?
  5. Respuestas sencillas, breves y adecuadas al momento evolutivo del niño o niña que hace la pregunta con actitud positiva.

En caso de ya no haber dudas, damos un paso más:

  1. Lo podemos aterrizar en un juego, un dibujo o una escultura con material moldeable como plastilina, engrudo o arcilla.

 

Fernando Álvarez Vázquez

Psicoterapeuta y Sexólogo

WWW.SABIDURIASEXUAL.COM

sabiduriasexual@gmail.com

fersabiduriasexual@gmail.com

Facebook y Twitter: SABIDURÍA SEXUAL

Teléfonos de nuestra clínica SABIDURÍA EMOCIONAL:

CEL: 55-2392-7593 Y TEL 5831-6170

Share this:
Facebook Comments

Fernando élvarez

Psicólogo graduado en la UNAM Iztacala. Maestría en Sexología egresado de IMESEX.

Sin respuesta para "Tips para responder dudas de sexualidad a los niños"

    Deja un comentario