Los cigarrillos y el cáncer

Por Dr. Alfredo E. Lau López

Prof. Cirugía General, Universidad de La Habana, Cuba

El consumo de cigarrillos es hoy en día una de las causas más importante de muerte en el mundo occidental. En el humo del cigarrillo hay más de 6 000 sustancias químicas, de las cuales muchas son provocadoras de cáncer. No solo del pulmón, como quizás suponen algunos, sino también de la cavidad oral, del esófago, laríngeo, estómago, cuello de útero, mamas de la mujer, páncreas, colon, próstata, vesical y renal y favorece la aparición de linfomas y leucemias.

Además de esto, el hábito de fumar incrementa los riesgos de arterioesclerosis precoz y esto condiciona el aumento en los infartos agudos de miocardio, de las trombosis y hemorragias cerebrales, de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y de la prediabetes, todas estas enfermedades, en su conjunto, son más letales que el cáncer.

Es importante conocer algunos factores que incrementan el riesgo de cáncer al fumar como son:

  1. Edad a la que se comienza a fumar, pues mientras más temprano se inicie es peor.
  2. Número de cigarrillos por día.
  3. Hasta donde se fuma el cigarrillo, mientras más cerca quede la boca del fumador del fuego del cigarrillo es peor.
  4. Longitud del cigarrillo, a más longitud mayor cantidad de elementos nocivos se adquieren.
  5. Profundidad de la aspiración, a mayor profundidad de aspiración más malo.
  6. Contenido en brea de los mismos.

Cuando se deja de fumar totalmente, en siete años se tienen un 20 % más de los riesgos de padecer cáncer, comparado con los que nunca han fumado. Se debe saber que las personas que conviven con personas fumadoras se convierten en fumadores pasivos y estos tienen casi los mismos riesgos de padecer las enfermedades que los fumadores. Tenemos que conocer que hijos de padres fumadores tienen mucho más riesgos de ser fumadores y padecer de neumopatías crónicas.

 

Existe una creencia de que los que fuman puros tienen menos riesgos que los que fuman cigarrillos, esto no es cierto, un puro contiene la misma cantidad de tabaco que una y media cajetilla de cigarros. También es una falacia que los cigarrillos con filtros son menos dañinos que los que no los tienen, el filtro puede filtrar una parte de las sustancias tóxicas pero no todas, incluso filtran la nicotina, que no da cáncer, pero es la que produce la adicción y como entonces llega menos nicotina que en un cigarrillo normal, hace que se desee fumar más frecuente; a las pipas, cachimbas, narguile, etc. les pasa lo mismo.

La asociación del hábito de fumar y la ingestión de bebidas alcohólicas, multiplica estos riesgos, pues el alcohol es uno de los más potentes cocarcinógenos (sustancia que coopera a que aparezca un cáncer).

Es muy difícil deshacerse del hábito de fumar, nada sustituye la voluntad de quien desea dejar de fumar, los parches cutáneos con concentraciones decrecientes de nicotina, los chicles que tienen igual función, pudieran ser de ayuda. Los cigarrillos electrónicos pueden contener sustancias carcinogenéticas (productoras de cáncer) como acrilaldehido, acetona, formaldehido, carbonilos, propilenglicol, nitrosaminas, dietilenglicol, en mayor o menor cantidad que los cigarrillos normales y por lo tanto son perjudiciales. La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha desaconsejado su uso.

Al cáncer hay que prevenirlo, pues aun con los mejores tratamientos puede ser letal. Más vale prevenir que luego lamentar.

Dr. Alfredo E. Lau López

Prof. Cirugía General, Universidad de La Habana, Cuba

Centro Integral de Salud Dellser

Euler esq. Spencer, Colonia Polanco, CDMX CP. 11570

Tel. (55) 5203 7049

Email:  drlaulopez@hotmail.com mail to:drlaulopez@hotmail.com>

 

Share this:
Facebook Comments

Sin respuesta para "Los cigarrillos y el cáncer"

    Deja un comentario