#FOMO Fear of missing out

Un nuevo trastorno de ansiedad: el “FOMO”

El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro.
Woody Allen

 

  • Ricardo, al ver las fotos en Facebook de su amigo Javier, siente rabia porque no ha podido viajar como él a Europa.
  • Alejandra siente un terrible pesar porque dejó su celular en casa y aunque ya estaba en el trabajo, pidió permiso para regresar argumentando que había olvidado un medicamento, para estar en contacto en el WhatsApp con su comunidad.
  • Xóchitl es una apasionada de la fotografía y constantemente actualiza su perfil esperando comentarios o un “me gusta”, lo que le hace sentirse motivada casi todos los días.
  • Bernardo viaja todos los días en el transporte público y uno de sus miedos más terribles es quedarse atorado en medio del tráfico y que se le agote la pila de su celular.
  • Mary es constantemente criticada por sus amigos y familiares porque a todas las reuniones es imposible que deje de consultar su teléfono inteligente todo el tiempo.

¿Qué tienen en común todos estos personajes?
Sufren de algo que pareciera ser un nuevo tipo de trastorno de ansiedad conocido como: “FOMO”.

“FOMO” es el acrónimo de la frase en inglés, “fear of missing out”, el cual tiene una interpretación polisémica, es decir de varios significados:

  • Miedo a perderse algo (algún acontecimiento importante: fiestas o eventos).
  • Miedo a estar fuera o quedarse aislado (es como una fobia social, pero invertida).
  • Miedo a quedar excluido o solo (autofobia).
  • Miedo a no saber qué hacen los demás (amigos, familiares, contactos en general)

En el “FOMO” experimentamos ansiedad y después miedo, a continuación se explican ambos conceptos:

Miedo: Es la respuesta de alarma innata y biológica ante situaciones amenazantes o que ponen en riesgo la vida (Halguin & Krauss, 2004).

El miedo, según el DRAE, “es aquella perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario” y es un sentimiento común a todos los seres humanos (El confidencial, 2015).

Ansiedad: Respuesta global y orientada al futuro, que implica componentes cognoscitivos y emocionales, en la que el individuo se encuentra usualmente aprehensivo, tenso e incómodo ante la posibilidad de que algo terrible suceda (Halguin & Krauss, 2004).

Como podemos observar, en el “FOMO” se juntan simbólicamente el miedo, la ansiedad y un riesgo imaginario de quedar aislado y en la paradoja cerebral a aislar presencialmente a las personas, como sucede con el phubbing, el cual se describe más adelante.

Los miedos universales

Todos tenemos miedos y culturalmente la mayoría de los miedos son compartidos con otras personas.

Karl Albrech, doctor en psicología, describe en la revista Psychology Today que hay cinco miedos básicos: miedo a la muerte, miedo a perder la autonomía, miedo a la soledad, miedo a la mutilación y miedo a sufrir daños y perjuicios al ego (El Confidencial, 2015).

Etiología (causas)

Es considerado un nuevo trastorno de ansiedad, ya que dentro de esto se encuentran la angustia, fobias específicas, la fobia social, el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno obsesivo compulsivo y el trastorno de estrés agudo y de estrés postraumático.

Este temor o conjunto de temores tiene un origen social, pues como seres humanos somos seres sociales y relacionales (Fischer, 1990).

Un tercio de la población mundial sufre de FOMO (Significados, 2018).

¿Qué lo produce?

  • Básicamente, el uso de las redes y el uso de la tecnología (teléfonos celulares y dispositivos para conectarse en la red).

 

 

Es importante señalar que existen más de 70 redes especializadas sobre fotografías, estilos de vida, turismo, móviles, videos, negocios, redes sociales e internacionales.

Una red social es un tipo de aplicación que se utiliza a través de internet con un navegador, que sirve para conectar a las personas con sus amigos y para hacer nuevos amigos en el proceso (Villamil, 2016).

Dentro de ellas, las más usadas y conocidas son Facebook, Twitter e Instagram.

Así, para quienes quieren tener una buena imagen en la red, en general solo comparten las cosas agradables, esto puede hacernos pensar que la vida de los demás sí es divertida, agradable y que esa vida sí vale la pena vivirla, no la nuestra.

¿Quiénes son más vulnerables a padecerlo?

Todas las personas somos vulnerables de padecer “FOMO”, sin embargo, existen poblaciones más vulnerables como los jóvenes, porque en su independencia de la familia, su mundo social y el contacto con sus amigos, es lo que da sentido a su vida.

En la interacción con la red, podemos sentir:

  • Aislamiento al no saber qué pasa en el mundo de mis contactos.
  • Comparación, al suponer que los otros hacen cosas interesantes y yo no.
  • La necesidad de consultar obsesivamente las redes y sentirse mal sino lo pueden hacer.
  • Adicción a internet y materialmente sufrir malestar si no puedo hacerlo, es como el síndrome de abstención de los drogradictos.
  • Nomofobia, es decir, miedo a quedarse sin celular, sin pila, sin conexión a internet.
  • También podemos experimentar otras emociones además de miedo, como la envidia por la vida que vemos de los demás cuando nos comparamos con ellos.
  • Sentirnos con baja autoestima y depresión al creer que nuestra vida no es igual de interesante que la de nuestros amigos, conocidos o contactos.
  • Incluso, podemos llegar a sentir que nuestra vida es nada en comparación con la gama de posibilidades (viajes, festejos, ambientes y actividades que realizan los demás).
  • Sin ser consciente de ello, aislar presencialmente a los demás, cuando estoy consultando constantemente mi teléfono celular (phubbing).

Sentirnos conectados por internet, pero desconectados del mundo real. Eso es el fenómeno phubbing (Universia, 2016).

Diagnóstico, ¿cómo saber si tenemos “FOMO”?

Tenemos “FOMO” cuando al alejarnos de nuestras redes y dispositivos de contacto, experimentamos los siguientes síntomas:

  • Miedo (aislamiento social):
    • Nomofobia (perder el contacto, no tener móvil, no tener red, no tener pila).
    • Phubbing (ignoramos a los demás por estar al pendiente de nuestro móvil).
  • Adicción a las redes o al teléfono (consultar obsesivamente nuestras redes sociales).
  • Depresión.
  • Baja autoestima.

 

Tips, para contrarrestar el uso inadecuado de la tecnología y las redes sociales

  • Establecer prioridades en la comunicación con las personas reales y virtuales.
  • Autorregular nuestra propia presencia en las redes sociales con el fin de que no se convierta en una conducta adictiva, ni obsesiva.
  • No compararse con el supuesto bienestar de los demás en las redes sociales, es un hecho que “lo que ves en las redes sociales, no es lo que es en realidad“.
  • Aunque para el cerebro la vida virtual es lo mismo que la vida presencial, es mejor tener experiencias con personas reales de carne y hueso.
  • Aprovecha las redes sociales para contactar a viejos amigos y darles mantenimiento a tus amigos reales, no para vivir únicamente en un mundo virtual.
  • Cuando alguien realmente disfruta la vida no se preocupa tanto en subirla a la red, sino en disfrutarla; quienes lo hacen, generalmente tienen baja autoestima y necesidad de reconocimiento social, y se olvidan realmente de disfrutar los momentos presenciales de la vida.

 

 

  • Puedes planificar tu tiempo de descanso y tu tiempo de contacto con la red. La convivencia presencial con los tuyos es más importante que la convivencia virtual, esa es solo una opción entre muchas más.
  • Realiza actividades presenciales y de contacto con otras personas, como hacer ejercicio, cantar, bailar, jugar, dar una caminata, hacer yoga o meditar.
  • Dale más importancia al contacto real que al presencial, el contacto cara a cara, activa toda la sensorialidad de tus sentidos: escuchar la voz de alguien, tocarlo socialmente, disfrutar su perfume favorito, abrazarle y besar a un ser querido no tiene precio. Esto se realiza de forma presencial, no virtual.
  • Si estás en una reunión familiar o con amigos, pasa una canasta en donde puedan quedar resguardados todos los celulares para realmente disfrutar el evento.
  • Establece tu propio tiempo virtual para estar conectado, pero da prioridad al tu tiempo presencial.
  • Si sientes que te ha atrapado el “FOMO” tienes la opción de cambiar de hábitos.
  • Si no pudieras con todos los efectos y consecuencia del “FOMO”, puedes buscar una ayuda profesional y estoy para servirte.

 

Bibliografía

El Confidencial (2015). Los cinco miedos que todos los seres humanos comparten, consultado el 22 de enero del 2018. En red:  https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2015-02-26/terrores-universales-los-cinco-grandes-miedos-que-todos-compartimos_718067/

Fischer G. (1990) Psicología Social (Conceptos Fundamentales), Editorial Narcea, Madrid.

Significados (2018) Significado de FOMO, consultado el 22 de enero del 2018. En red: https://www.significados.com/fomo/

Universia (2016) ¿Qué es el phubbing y cómo nos afecta? consultado el 22 de enero del 2018. En red: http://noticias.universia.es/ciencia-tecnologia/noticia/2016/05/13/1139303/phubbing-como-afecta.html

Villamil G. (2016) Revista Proceso, Las Redes Sociales (Vértigo y Pasión), No. 53, México.

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Juan Antonio Barrera Méndez

Terapeuta, Escritor, Conferencista y Profesor e Investigador de la Universidad Auténoma Metropolitana Iztapalapa.

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